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Andrea
Diego
Nuestra Historia
La historia comienza un sábado 22 de noviembre del año 2014, durante una noche de celebración en el antiguo y extinto bar Oz en Paseo Colón, para dicha ocasión la hermana de Andrea, Maureen, quien en ese entonces era compañera de trabajo de Diego, celebraba su cumpleaños y tomó la decisión de invitarlo. Allí, Diego conoció a la hermana mayor mayor de Maureen , Andrea.
Al conocerse fue una relación de cordialidad, sin atracción física alguna, sin embargo, mientras trascurrían las conversaciones típicas de una noche de tragos, en un acto de picardía de Andrea con el pretexto de guardar la chaqueta de Diego lo miró y le dijo: - ¡Macho, hoy tengo ganas de tí! Seguidamente se abalanzó sobre él bajo un desenfreno total y la química explotó... Bueno no, en realidad eso nunca pasó (solo en las fantasías de Diego), simplemente la noche los fue acercando cada vez más hasta que la química ahí realmente explotó, a eso lo denominamos el Big Bang de una historia mágica y hermosa, desde ese momento no se han separado nunca.
La parte graciosa de la historia se dio durante un paseo a la Basílica de los Ángeles en Cartago como parte del agradecimiento a Dios por el embarazo de Mau y Fran y la bendición de traer al mundo al pimpollito de la casa, la hermosa Aby (su 1era sobrina), para posteriormente desplazarse al Volcán Irazú y al Sanatorio Durán. Durante la estancia en este último, Diego tomó la decisión de comprometerse con Andrea en el bello bosque detrás del antiguo hospital, sin embargo los nervios le embargaron a tal punto que en vez de pedirle ser su esposa le pidió que fuera su novia, quien ya lo era desde hacía 3 años... Sí, es un idiota! Lo bueno fue que ella al final aceptó.
Como en toda relación han habido momentos buenos, de suma felicidad, de bendiciones, momentos no tan buenos, duros y malos, sin embargo el amor que se tienen, la fe en Dios, las ganas de que Él bendiga su relación y que además Él esté siempre a su lado los ha llevado a dar el gran paso que hoy quieren compartir con vos y del que quieren que seas parte, siempre pensando en que van a caminar de la mano hasta que estén muy viejitos, como dice la canción.


























